RR.HH: De la Insoportable Levedad a la Incuestionable Gravedad

moonLa reflexión que pretendo elaborar en esta entrada se prestaba a utilizar (aunque solo parcialmente), el título de la novela de Milan Kundera: La insoportable levedad del ser; Sin embargo, se trata de un título que acertadamente ya ha utilizado una excelente profesional y gran amiga como es Sonia Rodríguez Muriel. Si no leísteis en su momento su reflexión os invito a que lo hagáis porque está estrechamente relacionada con el trasfondo de este post.

Afortunadamente cada vez soy participe, cómplice y en ocasiones responsable de más conversaciones, foros y debates en los que la palabra más utilizada cuando nos referimos a la función de RR.HH. es transformación. Y es que, el concepto está de moda. Una moda, marcada por el entorno social, tecnológico y general en el que vivimos. La palabra transformación está tan en boga que empiezo a pensar que realmente ya no se trata de una moda sino de una realidad.

En este entorno caracterizado por el cambio, la incertidumbre y la volatilidad extrema de los mercados, cada vez más conversaciones y debates giran en torno a cómo la función de RR.HH. debe acompañar y ser partícipe de esa transformación organizativa.

Aunque abordamos un reto complejo, paradójicamente la solución es bien sencilla: la única forma en la que la función de gestión de Personas puede acompañar esta transformación es… cambiando y transformándose en sí misma.

Sin duda un reto mayúsculo, de proporciones descomunales para una función y rol organizativo al que las circunstancias del mercado y de las organizaciones le han colocado en una compleja encrucijada.

Paradójicamente, el ejecutor de los ajustes organizativos en forma de expedientes de regulación de empleo, congelaciones salariales, contención de medidas de dimensionamiento del Capital Humano y resto de medidas de urgencia extrema encaminados a paliar la hemorragia de las cuentas de resultados…  fueron paulatinamente ejecutando su propia aportación de valor.

No ha sido un camino sencillo, más bien todo lo contrario. Era preciso demostrar que la función de RR.HH. era sensible al negocio, ya que habíamos luchado muchos años por hacernos valer como Business Partner, Socio estratégico y aliado máximo del mismo; del tal manera que esa comprensión del negocio nos obligaba a comprender la  necesidad de tomar decisiones ingratas, amargas, incluso obscenas en pos de la supervivencia del mismo.

RR.HH. tuvo que hacer lo que el negocio requería y exigía para sobrevivir… y no creo que  el acto en sí mismo de llevar a cabo acciones para asegurar la supervivencia de la empresa (en todo caso el cómo se conduce el proceso…) sea un hecho cuestionable o reprobable… ya que, en cualquier circunstancia, la obligación de la función de RR.HH. es mirar, observar y comprender su razón de ser en el marco de una actividad empresarial cuyo fin, no lo olvidemos, es generar valor.

Sin embargo, a lo largo de este amargo e ingrato proceso, y, también paradójicamente, la gravedad de las circunstancias hizo que al mismo tiempo fuésemos progresivamente perdiendo la masa y el peso específico que nos apegaba al suelo que representaba el negocio. Nuestra pérdida de gravedad en términos físicos, se fue tornando en levedad…manzana

La gravedad  de las medidas y acciones que permitían que el negocio siguiese respirando… implicaban en muchos casos la reducción del peso específico que habíamos ganado con mucho esfuerzo y durante mucho tiempo para que fuésemos percibidos como incuestionables…;  de esta suerte, muchos departamentos de RR.HH. se acostumbraron a ser insoportablemente leves, prescindibles, incluso innecesarios.

Sin embargo, todo este viacrucis, los latigazos de la realidad y un cada vez mayor nivel de autocrítica no han sido en balde. No tenemos más opción que asumir nuestra transformación como función organizativa.

Esta consciencia de cambio está cada vez más presente en muchos profesionales de RR.HH. que entienden que nuestra realidad social, tecnológica y organizativa nos ha empujado inexorablemente a ponernos frente al espejo y preguntarnos cómo recuperar de nuevo nuestro peso específico… cómo ganar la masa suficiente para que nuestra actividad vuelva (o…quizás comience…) a aportar valor genuino al negocio, a ese negocio que representa el suelo que nos atrae y al que siempre debimos de estar pegados…

Abandonar la insoportable levedad a la que nos arrastró la realidad (y… quizás también una mezcla de exceso de ego y complejo de inferioridad al mismo tiempo),  pasa por asumir nuestra incuestionable gravedad como función en un marco en el que RR.HH. se transformará en base a una nueva realidad, un nuevo entorno, donde seremos SocialNetworkers, Human Knowledge Managers, Arquitectos de Conversaciones, Gestores de Comunidades e impulsores de modelos de Liderazgo distribuido… o, sencillamente… no seremos.

La gestión de personas en las organizaciones debe recuperar su incuestionable gravedad en un entorno en el que la persona es cada vez más el artífice del cambio y por lo tanto de la generación de valor… en un entorno en el que… como dice la canción…ya nada volverá a ser como antes…

 

 Photo Credit: <a href=”http://www.flickr.com/photos/36519414@N00/4382732202/”>ComputerHotline</a> via <a href=”http://compfight.com”>Compfight</a> <a href=”http://creativecommons.org/licenses/by/2.0/”>cc</a>

Photo Credit: <a href=”http://www.flickr.com/photos/63586814@N00/1232673524/”>petervanallen</a> via <a href=”http://compfight.com”>Compfight</a> <a href=”http://www.flickr.com/help/general/#147″>cc</a>

2 Comments

  • Mirka Plasencia says:

    Estimado Andres,

    La transformación en las organizaciones y en la sociedad es tendencia y como tal es moda que nos trae siempre al presente.
    La transformación de las personas y para las personas, catalizadores del cambio, nada cambía si ellas no cambian.

    Buen fin de semana largo,!!!

    Mirka

  • […] hacia la función de RR.HH. quien se enfrenta a uno de sus principales retos históricamente: Liderar su propia transformación para acompañar y dinamizar la necesaria evolución […]

Leave a Reply to Mirka Plasencia Cancel reply